
Carlos D. de Mesa Gisbert
Siempre pensé que Xabier era una persona especial, no por la X y la b de su nombre, vasco al fin, no por su espeso bigote, sino porque me pareció infrecuente (que no imposible) que un director técnico tuviera una evidente sofisticación intelectual al igual que un trato llano y grato. Por eso es el más grande director técnico de la historia del fútbol boliviano y un inmenso y entrañable ser humano.
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