
Llegamos al periodo estelar de la historia de nuestro fútbol, el de 1989-1999. En los años precedentes se habían producido hitos significativos que contribuyeron a ese crecimiento cualitativo. La mejora del rendimiento de clubes bolivianos a nivel internacional. La significación de la Academia Tahuichi y en menor medida de la Academia Enrique Happ en la formación de niños y adolescentes y en la provisión de grandes jugadores al fútbol profesional. El campeonato sudamericanos sub-16 obtenido por Bolivia en 1986. Todos esos hechos adelantaban lo que se produjo en la década de los años noventa del siglo pasado
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