
Hacía ya tanto tiempo que no podíamos celebrar un triunfo en eliminatorias como visitantes, que el triunfo de la Verde ante Chile en el Nacional de Santiago ha sido un bálsamo histórico para la hinchada boliviana. Un hálito de triunfo y de esperanza.
Oscar Villegas probó que podemos jugar bien en el techo del mundo y también hacerlo bien al nivel del mar. Ecuación que no pudimos resolver desde 1993 cuando aplastamos a Venezuela en Puerto Ordaz por 7 a 1.
Chile apostó a que los visitantes harían el planteamiento clásico del atrincheramiento desesperado en la zona baja, lo más cerca posible del arco propio. No ocurrió. la doble línea defensiva se manejó con solvencia en el rechazo de los ataques de la roja, pero logró algo básico, hilvanar las salidas con coherencia y aprovechar con inteligencia el contragolpe. Usó además un recurso importante del fútbol de hoy, apretar en la salida al contrario dificultando su enlace.
El héroe incuestionable de la selección fue Roberto Carlos Fernández, lateral que hizo una tarea impecable, especialmente en el desborde imparable y en la construcción de los ataques. Así generó el primer gol sencillo y contundente de un oportuno Algarañaz (incisivo en todo el partido) y en el tanto crucial, después del desgraciado episodio que le costó a Lampe la grave lesión en el tendón de Aquiles que propició el insólito gol de Vargas para el empate transitorio. Entonces, en una salida impecable desde el fondo, llegó el pase a Fernández y el amague y golazo de Miguel Terceros (cuyo talento es un plus para el cuadro nacional) para el 2 a 1. Atrás, la muralla fue sin duda Haquín capitan con autoridad y claridad. En el medio Matheus y Villamil más abocados a la marca que a la creación. Un equipo, en suma, en el que también contaron Sagredo, Suárez, Medina, Erwin Vaca, Cuellar, Rocha y Viscarra.
De los datos más relevantes del equipo está el hecho de que 9 de los jugadores que disputaron el encuentro son menores de 25 años.
Por si fuera poco Bolivia le ganó a Chile por primera vez en su historia (desde 1926) en una competencia puntuable. De ese tamaño fue la hazaña, por mucho que se diga que el cuadro local atraviesa una de sus horas más bajas.
Queda un largo y difícil camino en busca del Mundial, pero los últimos dos partidos reparan, por ahora, el grave daño de una trayectoria muy negativa de décadas en el rendimiento de Bolivia. Por eso la celebración nada tiene ni de desmesura ni de exageración.
Ahora toca serenidad y mesura para encarar con firmeza el futuro
Estadio: Nacional (Santiago)
Árbitro: Juan Benítez (PAR)
Goles:
Chile: Vargas (39)
Bolivia: Algarañaz (13), Terceros (45+1)
Amonestaciones:
Chile: Díaz (8), Pulgar (41), Catalán (89), Suazo (90+4)
Bolivia: Matheus (21), Suárez (41), Fernández (89)
Alineaciones:
Chile: Gabriel Arias – Mauricio Isla (cap), Matías Catalán, Gabriel Suazo – Víctor Dávila (Jean Meneses 61), Erick Pulgar, Darío Osorio (Gonzalo Tapia 61) – Eduardo Vargas, Ben Brereton (Vicente Pizarro 35), Carlos Palacios, Paulo Díaz. DT: Ricardo Gareca.
Bolivia: Carlos Lampe (Guillermo Viscarra 45+1) – Diego Medina, Luis Haquin, Marcelo Suárez, José Manuel Sagredo – Robson Matheus (Héctor Cuellar 90+3), Gabriel Villamil, Ervin Vaca – Miguel Terceros (Yomar Rocha 67), Carmelo Algarañaz, Roberto Fernández. DT: Óscar Villegas.
Lamento informar que mi tío Oscar Alfonso Matozza, quien jugara en varios equipos del fútbol Boliviano, campeón con Universitario de La Paz, falleció a fines de Agosto de este año.
Hugo Matozza