Maradona Frente a Equipos Bolivianos (y un Homenaje)

Un joven Maradona (tenía 20 años) visita Bolivia. Es enero de 1980, viene con Argentinos Juniors. En la imagen con un lluchu paceño leyendo el legendario suplemento “Hoy Deportivo” del desaparecido periódico “Hoy”.

La muerte de Diego Armando Maradona, nos conmocionó mucho más de lo que marca la desaparición de -quizás- el más grande de la historia. El mito, el símbolo, el referente paradójico nos impulso a hacerle un homenaje al que sumamos la historia de Diego con equipos y selección boliviana.

1.HOMENAJE

SINTIENDO A MARADONA

Carlos D. Mesa Gisbert

El héroe sentía, desde su pequeño tamaño de niño ilusionado, la magia que -imperceptible- nacía de sus pies. Era un “cebollita”, era un pibe de Villa Fiorito que soñaba con vestir algún día la casaca albiceleste y -a ser posible- ser campeón del mundo.

Maradona fue el más grande porque se hizo mito, porque junto al Che, Gardel y a Evita se instaló en un panteón tan argentino como sus propias contradicciones, las de su increíble país, el de Borges y el de Perón.

Alguna vez se discutió apasionadamente si era él o Pelé. Si el 10 era o no el número uno. Hoy, el debate suena absurdo. Ha muerto Diego Armando Maradona, el hombre trágico y apasionado, el que tatuó de forma indeleble al deporte y al espectáculo más importante de este mundo.

Maradona tenía muchas pulsiones, las que acabaron por matarlo de a poco, pero había algo en él que retrataba a la gente, que era la gente. Una voz desafiante, una provocación todos los días. En el sueño embotado de la cocaína, en la mano pícara que  bautizó como la de Dios, en las frases cargadas de intención… estaba la gente. Está y estará la gente 

Lo mismo daba un abrigo de marta cibelina y un arete de diamante que la reivindicación de los pobres. Qué mayor orgullo puede tener un cabecita negra que ver a Diego, el de Villa Fiorito, paseando sus excesos frente a los ricos y famosos inclinados a sus pies.

Decía tonterías, sí, muchas veces. Se alineó e una vereda ideológica por pura intuición,  por pura entraña ¿Importa?

Se fue consumiendo como un fuego intenso que había ardido con el esplendor de la copa de oro levantada en ese día esplendoroso de 1986 en la ciudad de México. Allí, en ese instante llegó a la cima. Su rostro joven, pletórico, inigualable, no volvería a repetirse, salvo quizás en el San Paolo de Nápoles cuando se puso a ese equipo pequeño del sur en el hombro y le prendió el scudetto en el pecho, en las narices del poderoso y despiadado norte de la Italia apoltronada.

Diego fue más que fútbol, mucho más, pero fue también su esencia. ¿Otra vez? ¿Pelé? ¿Di Stefano? ¿Cruyff? ¿Messi?… El mito está más allá de esas preguntas, es inalcanzable y es de todos. Este mito, Diego, está en el abismo, solitario, cargado del deseo que nunca se sacia, aplastado por su desesperada carrera por la vida, una vida que gambeteó siempre -a sabiendas- a la muerte, hasta que ésta en el momento exacto, cuando ya todo estaba dado, lo frenó, le quitó la pelota y lo llevó consigo.

El más grande está en la destartalada cama de un oscuro departamento en cualquier lugar de Buenos Aires. Así, en posición fetal, sorprendido por la policía completamente drogado. El sendero de la inmortalidad lo construyó frente a Inglaterra y comenzó en el círculo central. Diego vestía una brillante camiseta azul, tenía alas en las piernas, hizo los quiebres de cintura exactos, el balón fue entonces y para siempre suyo. Esa carrera, la de ese día es -de algún modo- infinita, es como un bucle que se repite y nunca se agota, es el arte mayor que el genio le dio al fútbol. Ese gol es el gol esperado desde tiempos inmemoriales. No está siquiera asustado, está rendido a la evidencia, necesita la cocaína para seguir, así lo encontraron y así transitó después del fútbol, como en un juego macabro. 

Exprimió la vida. Habló con sorna y claridad pinchando a sus enemigos -tuvo tantos- hasta que comenzó a apagarse y las palabras se le enredaron y las dudas crecieron, hasta que los sonidos de su boca se hicieron ininteligibles.

¿Merece Maradona ser adorado así? Por alguna ignorada razón, su imagen, el caleidoscopio de lo que fue a lo largo de 60 años, genera esa conexión que como dice la barra brava, “¡si no la sientes, no la entiendes!”.

Claro que fue más que Pelé y Di Stefano y Cruyff y Messi. Fue el guerrero de mil batallas definitivas y otras tantas absurdas. Apareció tantas veces en las primeras planas que retrataban su varita mágica con la pelota, y en las de la canalla amarilla del peor periodismo. Fue el ejemplo de lo que millones quisieron ser y la sombra amarga de lo que millones padecieron ser. Nunca quiso ser ejemplo de nada, lo fue de muchas cosas, unas en las antípodas de otras.

Maradona es un ser de otro planeta, de ese planeta incomprensible, vedado a la razón y a la reflexión intelectual. Fue pura vida, fue siempre muerte acechando. Fue la paradoja. Es quizás por eso que su desaparición nos provoca unas lágrimas.

Sería absurdo sacar conclusiones morales, quizás tocaría en una relato de Esopo, no aquí. ¡Maradoooo!, ¡Maradooo!, ¡Maradooo! Tantas veces he pensado que el gran jugador poco tenía que ver con aquello que yo creía que debía transmitir. Hoy me doy cuenta de que fue un grande no por la razón, sino por la inmensa sinrazón del héroe cuya cara pintada en una gigantesca bandera albiceleste, en la plenitud de su gloria, mira para siempre hacia el cielo. Finalmente, allí está la Tota, la que le dio la vida, una de las más increíbles de esta centuria. 

2. MARADONA FRENTE A EQUIPOS BOLIVIANOS

Cuatro de los cinco mejores jugadores de la historia: Alfredo Di Stefano (en los años 1951 y 1952), Pelé (en el periodo 1959-1971), Diego Armando Maradona (en el periodo 1979-1989) y Lionel Messii (en el periodo 2007-2020) enfrentaron a clubes y selecciones bolivianas. De ellos, el mítico y más mediático de todos, Maradona fue el que menos partidos jugó, sólo 4. Pero igual que Di Stefano, que dirigió en 1981 en La Paz a un combinado español que jugó con nuestra selección, Maradona enfrentó a la verde como DT de Argentina, en uno de los peores papelones de la historia del fútbol del vecino país. 

PARTIDO 1 / ARGENTINA 3 BOLIVIA 0. COPA AMÉRICA

1979, Copa América. Secuencia del gol de Maradona, el tercero de la Argentina (revista El Gráfico).

El debut de Maradona contra Bolivia se produjo el 8 de agosto de 1979. Era el partido de vuelta de la Copa América de ese año que se jugaba en partidos de ida y vuelta. En la ida en La Paz la verde se había impuesto claramente a los argentinos por 2 goles a 1 con dos tantos de Jesús ReynaldoMaradona no jugó en ese partido. En la vuelta en Buenos Aires, en cambio, el astro sí jugó, mostró destellos de su talento y anotó el último de los tres goles albicelestes que dejaron un marcador final de 3 a 0. 

Bolivia formó con: Hebert Hoyos, Ramiro Vargas, Edgar Vaca, Erwin Espinoza, Windsor del Llano, Erwin Romero, Eduardo Angulo, Carlos Aragonés, Carlos Borja, Jesús Reynaldo y Miguel Aguilar, alternó Ovidio MessaDT: Ramiro Blacutt.

Argentina alineó a: Enrique Vidallé, Eduardo Saporiti, José Van Tuyne, Daniel Passarella, Ángel Bordón, Jorge Gáspari, Pedro Larraquy (Juan Barba), Diego Maradona, Óscar Coscia, Sergio Fortunato y Roberto DíazDT: César Luis Menotti.

Maradona celebra su gol contra Bolivia, el único que le hizo a nuestra selección.

En la primera fracción habían marcado Passarella (1’) y Gáspari (15’). El tanto del 10 (que en ese partido vistió la casaca número 6) se produjo cuando Coscia desde el ala derecha cerca de la línea final del campo, mandó un centro bajo a Maradona que estaba casi en el punto penal. Con tranquilidad la joven estrella remató a media altura a un costado venciendo a Hoyos y a Espinoza que intentaba cubrir el arco, corría el minuto 22 de la segunda fracción. Maradona llevaba dos años vistiendo los colores de su selección y había sufrido la exclusión del mundial 78. Su participación en el juego fue importante pero no decisiva.

PARTIDO 2 / BOLÍVAR 1 ARGENTINOS JUNIORS 3. AMISTOSO

Aragonés y Maradona, los capitanes celeste y rojo, se saludan.

En 1980 Argentinos Juniors su primer equipo -en el que se formó realmente como jugador- que aprovechaba la fama que ya había logrado, llegó a Bolivia donde jugó dos partidos.

El 19 de enero enfrentó a Bolívar que había conseguido el 3º lugar en el campeonato nacional de 1979. Los celestes capitaneados por Carlos Aragonés, tenían en su alineación a Carlos C. Jiménez, Erwin Céspedes, Ricardo Troncone, Aldo Fierro, Ramiro Vargas, Carlos Borja, Luis G. Gallo, Carlos Aragonés, Jesús Reynaldo, Luis Fernando Salinas y Miguel Aguilar. DT: Edward Virba.

Gallo y Maradona en el partido que en 1980 jugaron Bolívar y Argentinos Jrs., ambos vistieron la albiceleste. Argentinos derrotó a la Academia por 3 a 1.

El partido terminó con un resultado de 3 a 1 favorable a Argentinos. Uno de los goles lo hizo Maradona de tiro penal.

PARTIDO 3 / ORIENTE PETROLERO 0 ARGENTINOS JUNIORS 1. AMISTOSO

Gerson Montaño, Maradona y Gutiérrez.

Tres días después, el 22 de enero de 1980, el equipo del Pelusa enfrentó en Santa Cruz al campeón de la temporada 1979, Oriente Petrolero. El marcador de este encuentro fue mucho más estrecho que el de La Paz, 1 a 0 a favor de la visita con gol de André, jugador brasileño con asistencia de Maradona, que venció al arquero Hoyos al promediar el primer tiempo.

Crónica del periódico El Mundo de Santa Cruz del partido que jugó en esa ciudad Argentinos Juniors frente a Oriente Petrolero.

El astro no brilló como se esperaba ante un estadio completamente colmado por más de 25.000 espectadores. En Oriente destacó Saucedo Landa que desbordó varias veces a la defensa visitante, aunque sin poder concretar. Aportaron también Romero en el medio campo y Toninho y Franco en el ataque.

El cronista del periódico El Mundo de Santa Cruz terminó su crónica con un juicio lapidario sobre Maradona que la historia desmintió estruendosamente. Escribió: “…exageran cuando dicen compararlo con el Rey Pelé. Hasta ahí creo que todavía no llegó nadie y menos el pibe Maradona que es un buen jugador de fútbol como pueden haber en otros equipos de cualquier país del mundo”.

Argentinos Juniors en 1980. Riganti, Carabelli, Román, Petti, Giusti, Espíndola y Maradona. De cuclillas: Domenech, D’Angelo, Bartolomé y nn.

Oriente tenía en su plantel a:

PARTIDO 4 / ARGENTINA 0 BOLIVIA 0. COPA AMÉRICA

1989. Diego Maradona y Carlos Borja, capitanes de sus respectivas selecciones en el partido por la Copa América en Goiana (Brasil).

La última vez que Maradona enfrentó como jugador a Bolivia fue el 10 de julio de 1989 en la Copa América de ese año disputada en Brasil. El encuentro se jugó en Goiana y el resultado fue empate a 0.

Plantel de Bolivia que disputó la Copa América de 1989. De pie: Miguel A. Rimba, Ferrufino, Marco Barrero, Erwin Sánchez, Fernando Salinas, Ricardo Fontana, Romer Roca, Milton Melgar y Álvaro Peña. Sentados: Arias, Eligio Martínez, Roly Paniagua, García, Luis Galarza, Francisco Takeo, Marco A. Etcheverry y Marciano Saldías.

Bolivia alineó a: Luis Galarza, Romer Roca, Ricardo Fontana, Eligio Martínez, Marciano Saldías, Carlos Arias, Carlos Borja, Francisco Takeo, Milton Melgar, Marco A. Etcheverry y Álvaro Peña. DT: Jorge Habegger.

Argentina formó con: Nery Pumpido, José Cuciuffo, José Brown, Pedro Monzón, R. Sensini (José Basualdo), Hernán Díaz, Héctor Enrique, Néstor Gorosito, Diego Maradona, Alejandro Alfaro y Claudio Caniggia (Pedro Troglio). DT: Carlos Bilardo

Fue la única vez que se vieron cara a cara las dos máximas figuras de ambos seleccionados el Diablo Etcheverry y Maradona. El partido fue dominado por Argentina, pero Bolivia hizo dos o tres ataques de riesgo en los pies del Diablo, Takeo y Peña. Fue la mejor presentación de la verde en ese torneo. El crack, ya campeón mundial, no logró desnivelar el encuentro en favor de sus colores.

MARADONA COMO DIRECTOR TÉCNICO

PARTIDO 1 / BOLIVIA 6 ARGENTINA 1. ELIMINATORIAS

Messi y Maradona, la imagen de la desolación. El demoledor 6 a 1 dejó a los más grandes ídolos del fútbol argentino de toda la historia, sin palabras.

En 2009 enfrentó a nuestra selección en calidad de director técnico de la selección albiceleste. Llevaba como estandarte a Lionel Messi. El partido, Jugado el 1º de abril de ese año por las eliminatorias de la Copa del Mundo en La Paz, fue una de las dos peores catástrofes de Argentina en su historia, al ser derrotada de modo aplastante por Bolivia por 6 goles a 1. 

Martins anota el primer gol de la media docena (foto Juan Mabromata/AFP).

Maradona planteó el partido como si jugara en el llano, muy abierto y sin marca férrea al ataque boliviano que con velocidad y control absoluto por las puntas, arrasó al arco de Carrizo.

Para más detalles de ese encuentro ver el siguiente enlace:

https://historiadelfutbolboliviano.com/2020/08/26/messi-vs-bolivia/

LAS CIFRAS DE MARADONA CON BOLIVIA

Diego Maradona jugó 4 partidos contra cuadros bolivianos. 2 por la Copa América a nivel de selección y 2 amistosos con Argentinos Juniors. 2 contra la selección de Bolivia, 1 contra Bolívar y 1 contra Oriente Petrolero. 1 en Buenos Aires (Argentina), 1 en Goiana (Brasil), 1 en La Paz y 1 en Santa Cruz. Ganó 3 y empató 1, manteniendo el invicto. Sus equipos anotaron 7 goles y recibieron 1. Maradona hizo 2 goles (1 oficial, 1 en amistosos). 1 partido como DT de su selección en La Paz por las Eliminatorias contra Bolivia, 1 derrota, 1 gol a favor, 6 en contra.

Algunas imágenes han sido tomadas de la revista “El Gráfico”, del libro “Hechos y protagonistas del deporte boliviano” de Tito de la Viña, de los archivos de Argentinos Juniors, de J. Mabromata y de la gentileza de Miguel Cabruja.

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